Sentí diseminadas embriagueces
En el crepúsculo de vientos adormecidos, alzaron las
Nubes como cometas, bañadas de la lluvia de marzo, y
Todo entorno no vi fuese ninguna
Indiferencia

Las nubes bajas que
Ofuscan mediodías dominicales
Siempre me dejaron alguna cosa de ti, en

Toda tu piel blanca
Untada te buscó de la aurora
Radiante sentí los túrgidos pezones
Grato punzar sobre mi pecho,
Indago con los dedos bañados de ganas
Del jugar con los senos envueltos
Operando en el encaje negro brocado de
Sentidos

Por horas estuvimos delante al sagrario del divino amor
Extasiados, indiferentes a los ojos curiosos, que
Zalameros se posaron intrigados, en el escote seductor,
Ocasionando los besos que siguieron
Neurotransmisores de
Emociones, embelesándonos como
Si jugásemos a perdernos entre los campos de trigo, donde me diste la flor más bella de mi vida

©  Greg D.