Infinito perfecto

Te quiero,
en cada letra de tu nombre,
en el suspiro de tu sueño,
en cada paso que dibujas, como un eco.

Te quiero,
en ese momento único
antes de que desaparezca,
engullido por el tiempo.

Te quiero,
cuando amanece la mañana y su velo,
en el atardecer dorado como un sueño,
en la noche fundida con mi verso.

Te quiero,
rozando tus líneas con mis dedos,
fundido contigo y tu deseo,
ardiendo más allá de nuestros cuerpos.

Te quiero,
ocho letras, y un infinito perfecto.

Autor: María G. Vicent ©