Ámame.
Yo no te pido el cielo…
Sólo que me ames hasta el rubor del silencio
con cada célula de tu cuerpo,
como ama el sol una rosa crecida en el desierto.

Ámame,
sin miedo de perderlo todo en el intento,
como se ama a la vida hasta el último aliento.
Yo no te pido el cielo…

© Hergue Azul