A veces me cuesta respirar profundo
sin estremecer de miedo,
porque sé que estás ahí…
sembrado en lo más profundo de mi ser.

Como un clavel marchito,
y yo,
sin saber que hacer contigo,
conmigo…
ni como vivir con este suspiro colmado del amor más puro…

Sin saber hasta cuanto mi agónica alma
podrá contener éste río de ansias
que le lleva prisionera,
como un suspiro que llora en su garganta más profunda.

© Hergue Azul