Resultado de imagen de centrifugadora de lavadora

Ándale… ándale… ándale…
cuando el bombo dando vueltas, va
rozando la goma interior
su estructura, se resiente
¿será qué le cuesta aceptarse,
o simplemente anda vagueando
y no se atreve a quejarse?

Ya de marcha ha empezado
salió su bombo a rebobinarse,
dándole a todo trote,
y no sale disparado todo…
de puro milagro, más al final, la paré
aparcándose sin condición alguna.

Cargada, no está, simplemente llena
ni a medio gas ni al entero repleto,
siempre se ha de dejar un margen
rondando la prudencia, a ser posible.

Aysssss… Uyssssss… llegando al final,
para dejarse parado
cómo quedándose descansado,
de ese rebotar sin control aparente
mientras, cuándo anda divertido
lo pasa súper desenfrenado,
sabiéndose animado y resultón…

Es el bombo, agrisado y medio blanco roto,
con ajustes aislados bajo el canto de su zurrón
no se duele nunca… al menos no lo dice
ni en serio ni en broma,
a veces gira y gira a marchas tan rápidas
qué no sabes si va… a saltarse en pedazos
de la lavadora o simplemente,
le dieron el rebobinaje y a la vez
marchando a bomba y platillo,
como si fuese a perder el tren…
salta que te salta, se desborda y no para
cuando, no ves solución alguna,
mirándole el rebotaje que hace…
de su segundo rebobinado, te asustas
la paras y la dejas en reposo toda una tarde.

Cuando decide que su labor acabó sus días,
entonces se arrebola y entra en cólera
no funciona de ninguna manera,
ahí ya es el santísimo colmo
porqué, si a la primera bronca no reacciona,
a la segunda, se lo piensa y decide seguir…

Vuelve a lavar, ya cargada a media asta
si se rebota el centrifugado segundo… de nuevo,
no hay más qué pulsar su botón blanco de parada y dejarla
pensando, qué le puede pasar si no marcha normal
con lo cual, con sus uyssssss… ayssssss y zassssss… cataplás,
resuelve ponerse las pilas nuevas de inmediato
y saltando a su medio trote, empieza como nueva
rugiendo aquí y allá, lanza algún que otro roce y empieza,
esa faena tan normal que le tocó en el sorteo del existir.

Por fin se acaba su martirio, y al descargarla
te das cuenta, que lleva “ojuelos listos” en su bombo metálico
mirándote de frente y sin decirte nada,
lo dejas en solitario con su amada lavadora
y más tarde le añades sales aromáticas
así un buen olor le dejarán… en su último paseo
más calmada y sosegada, acabará teniendo paz central.

Palencia, sábado 06 noviembre 2016.
Poema n.49/2M16
©Mía Pemán