Hoy quisiera venderos esperanza,
pero temo me falten las razones,
que os hagan digerible la pitanza
sin nudo que añadir a corazones.

Pone el gélido cielo de un febrero
al sin techo cubierta… en su sufrir
entre tanto ese mundo del dinero
incrementa el confort, en su vivir.

Tampoco vivo en mí, que vivo fuera,
cubierto en la intemperie del olvido,
la calle por hogar, hasta que muera
que brinda sociedad del sinsentido.

Bajo cielo estrellado, como techo
pernocta el invisible cual desecho.

Autor: José Salas Salas.
Barcelona 02-02-15 (Es)