No pidamos al olmo las manzanas
ni virtudes nos vengan de ladrón,
huyamos del honor en las fulanas
o milagros generosos de un cabrón.

Sin duda, descartemos timadores
y aquellos que defraudan la verdad,
mandando este club de estafadores,
a que tomen por “ano”… de verdad.

Pasemos de monsergas compañero,
que venda el tertuliano en su farfulla,
recelemos de quien trinco el dinero
y otro bobo que trague esa aleluya.

Huyamos del rebaño… de borregos
que siempre les engañan como legos.

Autor: José Salas Salas
Barcelona 03-02-15 (Es)