“Querido”

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Querido

I

Hoy la noche me ha dicho contigo, que soy humana y que me enamoro con facilidad.
Que le he puesto tu nombre a la luna, para que no la opaques al pasar de mi mano.
Siento que el viento es mi amigo, pues al tocarte me da la más mínima posibilidad.
No me importa si en amores no tengo alguna, pero de el paraíso se que estoy cercano.

II

Solo al verte me siento perdida, pues tus ojos son mi espejo y ahí reflejo mi soñar.
Me duele el día pues te vas, y voy rodando queriendo perder en cada paso la vida.
Hasta conocerte nada había sentido, ahora solo se que contigo yo quiero estar.
Que todo es oscuro cuando no estas, es que te amo tanto que no se querido.

III

Se que nada será igual desde ahora, que el mundo tratara de robarme tu cariño.
Más se que nadie podrá destruirme, y que tus manos sanaran mi profunda herida.
Cada momento mi mente te añora, y que buscaré tu mirada cada noche.
Que aunque mares de sombras quieran cubrirme, tu serás mi impulso niño querida.

IV

Mi angel, las palabras sobran para decirte, que eres el amor que al cielo he pedido.
Que si dios me enseña a quererte como tú sabes, no tendré miedo al destino.
No me digas que debes despedirte, si te vas de mi todo lo habré perdido.
Entonces me iré a navegar por distintos mares, buscando el aire vespertino.

V

Más sigo pensando que es una locura, que no puedo soñar con algo mas grande que tu.
Pero creo que he encontrado mi tesoro, que en alta mar estuvo mi barca perdida.
Tu eres de todos mis males la cura, que no necesito un cielo si tengo tu luz.
Que por ti hoy rio y también lloro, que nada se compara contigo mi dulce amor.

© Dulcinea

VIVIR A VERSOS.

Voy a vivir a versos 
hasta despertar tu cante…
¡ A amarte tanto… 
que estallaran tus versos…!
¡ A leerte despacio 
para saciar mis manos…!
¡Voy!, a explotar en versos, 
para morir despacio 
en tus manos, en tu regazo…
Voy a amarte lento 
para que vivas a versos…

© Hergue Azul.

Desvelando Secretos…

Y me sonríes,
aunque sé que
el corazón te llora …
¿Y qué hago si mi alma
tiene dueño…?
Que me gano queriéndome
sin querer, robando horas
al sueño…
Así como tú ahora
me cuentas, lo hacías
desde el silencio.
Mil historias te conté,
provocando tu sufrimiento,
noches de vino y risas,
sin saber que llorabas por dentro.
¿ Y qué puedo hacer dime,
si mi alma tiene dueño..?
El que provoca mis letras,
y yo, sin saber en ti,
lágrimas de coraje y celos
sin imaginar siquiera,
que te morías por verte
entre mis letras y versos…
Y aún así me sonríes
cuando te enseño contenta,
las letras que a otro dedico,
inocente y culpable al tiempo,
de que te sientas caer…
Cada vez que lees mis versos…

© Atenea.

SENRYUS ENCADENADOS.

Querido viejo 
barba de espuma
frente al espejo.

Mirada tierna
sonrisa de lágrimas
querido viejo.

Ojos azules 
dos pedazos de cielo
querido viejo.

Como extraño
cada sabio consejo
querido viejo.

© Hergue Azul.

¿Querías un poema?

Qué no necesitas poemas
! tú, eres el poema !
Uno con cabellos de sol
y la noche en sus pupilas…
Sonrisa desangelada
ahora mientras me miras …
Y me vienes a cambiar
el corazón de bolsillo ,
diciéndome que te vas,
adonde no alcancen mis hilos,
y el cielo se vuelve papel
y la varita invisible…
Pues cambiar las cosas
no puedo,
mandar al corazón no sirve …
Me quedo mirando
esos dos cielos oscuros
cuando están tristes,
con aguas cuando sonríen …
Me miras y, yo te miro
me hablas desde el silencio
poniendo sobre mis hombros
el poder de todos los tiempos.

©Atenea.

ME HAS PEDIDO…

ME HAS PEDIDO

Me has pedido
la luna y las estrellas
las huellas en mi piel
mis cicatrices.

Me has pedido
caminos recorridos
la verdad absoluta
mis recuerdos.

Me has pedido
lo que tengo
lo que tuve,
mi legado.

Me has pedido
mis sueños,
mis heridas,
mi pasado.

Yo te di lo que tenía… un corazón enamorado.

Autor: María G. Vicent ©

Fragancia de vainilla

Anochecido, sentada en la oscuridad,
sabiéndote cerca de mí, te espero
fragancias y aromas en el ambiente,
me recuerdan a mi jardín en plena flor.

Esta noche entro y cierro la puerta
no tropiezo en la entrada
pero me llevo dentro
el perfume de musgo.

Observándote, aspiro tu aroma
confundiese con mi perfume
a flor joven e inexperta,
varita de vainilla o jazmín.

De la colada sentiré
un olor a vainilla
será intenso y femenino
y me pararé un poco
a olerlo con respeto
esta noche.

Inmóvil casi sin respirar estoy,
dejando caer mi aroma para ti,
cual roció a la madrugada,
deleitándome en tu cercanía.

Se que no eres para mi
una flor púdica o sin sabor
ni que como las otras
me ostentas las desnudeces de tus pétalos,
sé solo que eres
una flor gallarda, pero esta noche
paso la puerta y espero.

Flor tímida quizás por juventud
esperando a desojar mis pétalos,
orgullosa de ello, te desafío
al querer más profundo.

Estarás cubierta con tu manto
de espinas, y me acercaré
solo de lejos la nariz
para sentirte ese olor
y tu, a mi toque,
te abrirás un poco y luego
un poco te embriagaras de un perfume
que solo yo podré quizás
extraer y conservar.

Bajo la guardia, retiro mis espinas
para ser olida por ti, yo te oleré
aroma nuevo en mi sentir,
pétalos que poco a poco se rinden a ti,
esperando tu acariciar aterciopelado,
dejo caer mi pureza, te abro mi corazón.

Tendré manos de néctar
esta noche, después haber pasado el umbral
y cuando completamente
te estés abierta bajo mis manos
serás salobre y espumosa,
serás una flor de mar
húmeda y espumosa.

Cual flor agradecida a su colibrí
que la acaricia con ternura para desflorarla,
flor que se sabe querida y respetada
vaina de vainilla se la antoja tu olor,
perfume a mar revuelto al saberse
cómplice de nuestro encuentro.

© Manoli Martin Ruiz & Greg D.