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Mirada blanca solías ser

Hasta que de la ceguera salieras
quitando la venda de un tirón.

Mirada la tuya de pronto

¡Blancura embarró.!

Así fue

que de la noche a la mañana.
comprendiste

quien

era la prima,

y quien la hermana.

Si por un casual ahora,

el recordar te ahoga.

Si al mirar atrás compruebas

que el tiempo te ha traicionado

¡ Ya todo ha pasado!

En tu mirar de azucena

tu alma se serena

que se aferra a tu ser
que desea estar tranquila
sin más gloria, ni más poder.
que el seguir estando viva.

© Araceli García Martín