carmela

Carmela tiene una cicatriz poderosa en el cuello,
la confianza en el culo y cuatro gatos.

Habla raro, pero te espeta convencida;
-entre hombres y gatos, siempre gatos-
Dice que saben huir con más decoro
cuando el último maullido.
que es más aparente el arqueo
del lomo frente al frío,
pero menos nocivo el ronroneo.
Carmela habla ronco y asegura
que te dejan a lo sumo un manojo
de pelos en el cojín, algo de olor a orín
en el traspatio y como mucho, un arañazo
o dos.
Habla lento, pero jura por Dios y por sus muertos
que antes de saltar por la ventana,
no se empeñan en dejarte separada
del cuerpo, la cabeza.

Carmela tiembla siempre y habla a ratos
(sabe que escapó por los pelos)
-entre hombres y gatos- dice, -gatos-.

I.S.M.15 de enero de 2017

Vaya por delante mi más alta valoración y respeto a los millones de hombres que hacen de éste, o intentan, un mundo magnifico que compartir.
A esos otros pocos, gustosos de sesgar vidas ajenas cuando el amor se acaba, fanáticos radicales del egoísmo y la sinrazón, mi desprecio y asco más rotundo.
Recién comenzamos el año y esta horrible lacra continúa.

© Isabel Suárez Mtnez- Cruz