volase

Le pedí que volase,
que ascendiese tan alto
que no pudiese verlo.
Le acompañé hasta el vértice
donde el pie era inservible.
No supo al emprender
el vuelo, que llevaba,
prendido tras las alas
lo que quedaba de mí.
Se dio cuenta en el aire.

I.S.M. 7 de enero de 2017

© Isabel Suárez Mtnez- Cruz