La mar me suena dulce en los oídos
sus dedos acarician la mirada
van dibujando espumas, transparencias
que deshacen el sol entre la arena
La mar viene a mi noche en remolino
marea de palabra en las corrientes
sube y baja el ardor, la sal germina
en el jardín que es agua de los besos
La mar, raya ondeante del camino
La mar es más ardiente que la luna
La mar, sublimidad de la belleza
su tacto contradice mis esferas
los monstruos me despiertan, todo es agua
y soy pez en el aire de los sueños
El sol se hunde conmigo en el abismo
dormimos en la mar, somos poema
inconsciente, sensual, contemplativo
evoca movimiento en la distancia
y es el verso, toda la mar del mar…

©Julie Sopetrán