Resultado de imagen para imagenes de la santisima trinidad

Señor, mi Dios, mi inspiración de vida,
Trinidad de omniscientes dimensiones,
Tanto no te imagino que te pienso,
Apegado a la forma que yo ostento.
Sin embargo, yo sé que Tú me has dado
Semejanza no en un cuerpo terrenal;
Pero, en alma inmortal, en que me aliento.
Perdón pido, Padre, Señor, Espíritu,
Por adorarte en rostros y palomas;
Tan, no ciertos. No lo tomes a mal;
Yo preciso encontrar forma cabal
En mi intento de darte un pensamiento.
Pues Quien Eres, rebasa el intelecto.
Eres Tú lo sublime, lo Absoluto,
Nada existe que pueda compararte.
Estás en la belleza de la carne
En la cara del viento inalcanzable,
En el sabor del agua, que no sabe
En la ilusión que no sé, de donde sale
Estás en lo intangible y lo que existe
En todo amor estás, Dios mío,
Tu magnitud me envuelve,
En el tibio calor que da mi lecho,
En el fresco rumor de una cascada
Te represento, Padre Comprensivo,
Señor Doliente, Paloma Inspiradora.
Tú me envuelves, Señor, en tu mirada
Dentro oscura noche, en día, en alborada.
¿Cómo Eres Tú, Señor? Que icono invente
¿Qué rostro? Cuál la imagen a darte.
Absoluto eres Tú, y me inclino ante Ti,
Porque Eres lo que hiciste, la Forma,
El Movimiento, el Agua, Fuego y Aire,
El Universo todo… sin rostro.
Como Absoluto, en Todo… Te concibo
Y Te adoro mirándote a lo lejos,
En el fin infinito de la Nada.
Incorpóreo Te mezclas en la forma
Y la animas en todos sus empeños
Y Te invoco lo mismo en la iglesia
Que en mi patio, una calle o mi sala
Siempre Te hallo, Señor, donde me encuentre,
¡Qué tranquila, y confiada, haces mi vida!
Me acompañas,  en alma, cuerpo y mente.
Sin inventarte un rostro o una imagen
En lo que yo perciba… ¡He de encontrarte!

©Yolanda Arias Forteza

Septiembre 30, 2004. 20:30 hrs.