En el verso y reverso nada dije;

Una boca de un rostro silenciado

Una sombra que oculta su alumbrado,

Un soneto que al aire… se dirige.

Y la idea del silencio se rige

En terminar lo que fue provocado,

Otra estrofa en el fuego sofocado;

Escribo callado… lo que se exige.

En terceto me veo enmudecido

Parcas las palabras, ya enloquecido

Sin decir, todo lo que uno calla.

Pues acabo con soltura este reto,

Es ocurrente y con silencio escueto

Un  sobrio soneto… que aquí se halla.

SILVIA SALAFRANCA SILVERIO