Allá donde estés te seguiré
porque eres mi primavera
vestida de música celestial.

Entre caminos de grava y tierra ocre estaré,
entre sonidos de trompeta y clarinetes te recibiré
ahí esperaré tu retorno.

Por mar embravecido seré
el trueno que te despierte
de tu letargo, te haré soñar.

En la profundidad del océano,
entre las algas marinas y el naufragio de tus versos,
buscaré dónde encallar tus sentimientos.

En el gran cielo azul seré
tu gaviota que volaré hasta tu sur
para airearte con mis alas.

Surcaré el inmenso azul de nubes
encontraré un lugar donde anidar
te haré un palacio entre montañas de cristal,
para ser tu amiga, esa del alma.

Te seguiré amado mío
aun ausente te amo
respiro tu aroma.

Vivirás con tu amado, amiga,
desde el umbral hasta la última etapa de tus días
porque tu destino está forjado en roca firme
en el acantilado de los sueños sin abrir..


© Manoli Martín Ruiz & Pepi Maeses