corazones en el cielo

Mirando al horizonte, te busco
allá a lo lejos de mis emociones
desnudo al corazón con tus recuerdos
y se eriza mi piel con tus caricias, imaginarias.

Déjame entrar
más allá de la mirada y las palabras
déjame entrar en tu alma
en tu cielo
donde entre infinitas nubes
germinan mis sueños.

Prohibidos sentimientos, no puedo amarte
y se vuelven agrios mis momentos
y ruedan perlas por mi rostro
siempre tú, encerrado en cada lágrima.

Déjame entrar
me desnudaré en la sombra de la ausencia
entre paradigmas atávicas
en la oscuridad tenderé las manos
para abrazarte…
flor de otoño
así grata a mi corazón.

No pronunciaré hoy amor
ni acariciaré las zozobras del destino
atrápame en tus delirios
y haz que nuestro tiempo sea proscrito.

Para detener la mirada en el infierno
que tú provocas, cuando acaricias mis pensamientos
como sueño roto con tu aliento,
como beso esquivo, llamarada del silencio.

Hazme entrar
no cierres nunca la puerta
no me dejes precipitar en la noche oscura
contigo quiero correr hacia lo desconocido
extraviarme en tu candor sin tiempo
esconderme de mi mismo
del viento estéril de los porqués.

Mirando al horizonte, siempre estas tú
como hoguera incandescente
que quema mi amor y mis sentidos
y tan sólo atrévete a amarme…

Para que mirar al horizonte si
sólo debes correr la cortina y dejarte
quemar en esta incandescente hoguera

¡Déjame entrar!…

© Greg D – Mª Luisa Blanco